
Del 18 de Octubre al 30 de Octubre de 2026 se ha celebrado la decimoséptima reunión de la Conferencia de las Partes en el Convenio sobre la Diversidad Biológica (CBD) o COP17 de Biodiversidad, en Ereván, Armenia, bajo el lema “Líderes por la naturaleza”, la cual se celebró conjuntamente con la duodécima reunión de las Partes en el Protocolo de Cartagena sobre Seguridad de la Biotecnología (CP-MOP-12) y la sexta reunión de las Partes en el Protocolo de Nagoya sobre Acceso a los Recursos Genéticos y Participación en los Beneficios (NP-MOP-6); y reunió a altos dirigentes políticos para debatir la primera revisión mundial del progreso colectivo hacia la implementación del Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal (KMGBF, por sus siglas en inglés).
El símbolo de la COP17 en Armenia es Polyommatus eriwanensis (Forster, 1960) (la mariposa azul de Ereván), una especie endémica que solo se encuentra en Armenia. Al convivir con los habitantes de Ereván, y al no existir en ningún otro lugar del mundo, esta mariposa recuerda que la biodiversidad es, ante todo, local antes de llegar a ser global.
Por su parte, los 23 colores de la identidad visual de la COP17 simbolizan las 23 metas del Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal, vinculando el patrimonio natural de Armenia con la estrategia internacional para detener la pérdida de biodiversidad y fomentar la acción colectiva.

Antes de dicha COP, gobiernos, pueblos indígenas y comunidades locales, jóvenes, mujeres y otras partes interesadas, se reunieron en Kunming (China) para debatir los avances en la implementación del Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal y las vías para acelerar la acción. Los participantes destacaron las brechas y oportunidades en ámbitos como la financiación, el desarrollo de capacidades, la integración de políticas y la participación de toda la sociedad.
El informe sobre el estado de la acción en materia de biodiversidad, presentado formalmente por el Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, ofrece la primera evaluación global del progreso colectivo en el marco del Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal, adoptado en diciembre de 2022. Este marco incluye 23 metas para detener y revertir la pérdida de biodiversidad para 2030, así como cuatro objetivos a largo plazo para 2050.
Alcanzar estos objetivos requerirá medidas que trasciendan los ministerios de medio ambiente, involucrando a sectores como la agricultura, la pesca, la silvicultura, la infraestructura, las finanzas y el ámbito empresarial. Entre las prioridades figuran la reforma de los incentivos perjudiciales, el fomento de una producción y un consumo sostenibles, la mejora de la divulgación por parte de las empresas sobre sus impactos y dependencias respecto a la biodiversidad, y la canalización de inversiones hacia la conservación, la restauración y el uso sostenible.
A mitad de camino hacia los plazos fijados para 2030, el informe constata un compromiso generalizado con el Marco. Cerca del 90% de las 196 Partes en el Convenio sobre la Diversidad Biológica han establecido metas nacionales en materia de biodiversidad; casi el 60% ha desarrollado estrategias y planes de acción nacionales sobre biodiversidad, y más del 70% ha presentado informes nacionales. Por su parte, los pueblos indígenas y las comunidades locales, los gobiernos subnacionales, las empresas y las organizaciones de la sociedad civil han registrado aproximadamente 5000 compromisos.
No obstante, este compromiso aún no se ha traducido en un progreso suficiente. Menos de la mitad de las metas nacionales evaluadas por las Partes avanzan según lo previsto. La ambición nacional también resulta insuficiente: si bien las metas nacionales abarcan, en promedio, 22 de las 23 metas globales, muchas no cubren su alcance total.
La brecha entre los compromisos nacionales y la ambición global también se manifiesta en la Meta 3, donde los compromisos actuales distan mucho del objetivo de conservar el 30% de la tierra y el mar para 2030.
El informe identifica carencias en la financiación y otros medios de implementación, en la acción coordinada de todo el gobierno y la sociedad en su conjunto, así como en los datos y conocimientos necesarios para realizar un seguimiento de los avances. Las metas que requieren medidas más allá de los ministerios de medio ambiente —incluidas aquellas relacionadas con la acción empresarial, el consumo sostenible, los incentivos perjudiciales y las finanzas— se encuentran entre las que presentan un mayor retraso.
“El informe muestra que muchos de los elementos fundamentales para el progreso —incluidos la financiación, la capacidad, la cooperación y los datos— siguen brillando por su ausencia. La naturaleza no prosperará a base de buenas intenciones. Guiándonos por las pruebas que presenta este informe, podemos detener y revertir la pérdida de biodiversidad, además de asegurar los cimientos naturales de los que dependen toda la vida y la prosperidad humanas”, señaló el Secretario General.
“Este informe demuestra que estamos avanzando, pero debemos hacer mucho más, sobre todo porque los efectos del cambio climático —que se acelera— ejercen una presión cada vez mayor sobre la naturaleza. No podemos abordar el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación de forma aislada”, señaló Inger Andersen, directora ejecutiva del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente.

Objetivos y qué se espera del 17º Convenio de Diversidad Biológica
En la cumbre de líderes previa a la COP17 se presentó la “Yerevan Declaration – Taking Action for Nature”, la cual reafirma el objetivo de detener y revertir la pérdida de biodiversidad para 2030 y reclama, entre otras cosas:
- acelerar la aplicación del Marco Kunming-Montreal;
- aumentar la financiación pública y privada;
- reformar incentivos y subsidios perjudiciales para la biodiversidad;
- mejorar el seguimiento y los datos sobre naturaleza;
- integrar la biodiversidad en políticas económicas y sectoriales;
- reforzar la participación de pueblos indígenas y comunidades locales;
- avanzar en el reparto de beneficios derivados de la información genética;
- coordinar mejor biodiversidad, clima y degradación del suelo.
Los pueblos indígenas y las comunidades locales no son meras partes interesadas en la conservación de la biodiversidad; son sus guardianes, titulares de derechos y custodios de conocimientos acumulados a lo largo de generaciones. El artículo 8(j) del Convenio sobre la Diversidad Biológica reconoce su papel fundamental y sienta las bases para su participación plena y efectiva en las acciones relacionadas con la biodiversidad. En la COP 17, las Partes seguirán avanzando en esta labor a través del Órgano Subsidiario permanente del Convenio sobre el artículo 8(j).
En este sentido, el Secretario General hizo hincapié en la rendición de cuentas, la cooperación internacional y las contribuciones de los pueblos indígenas y las comunidades locales, cuyos conocimientos tradicionales y labores de custodia ayudan a proteger los ecosistemas. Estos esfuerzos favorecen la seguridad alimentaria e hídrica, la salud, los medios de vida y la resiliencia económica.
La CP-MOP 12 se centrará en reforzar la implementación del Protocolo de Cartagena, lo que incluye la actualización de las directrices sobre evaluación y gestión de riesgos, así como el fortalecimiento de las capacidades para la toma de decisiones informadas en materia de bioseguridad.
La NP-MOP 6 impulsará la aplicación del Protocolo de Nagoya sobre el acceso a los recursos genéticos y la participación justa y equitativa en los beneficios que se deriven de su utilización, abordando aspectos como el seguimiento, el apoyo al desarrollo de capacidades, la cooperación y la eficacia institucional.
Y por otro lado, el Secretario General también abogó por un mayor apoyo financiero y técnico —especialmente para los países en desarrollo—, la reforma de las subvenciones perjudiciales, la inversión en favor de la naturaleza y una mayor integración de la biodiversidad en las políticas públicas y los presupuestos.
“La COP 15 nos proporcionó el marco de trabajo. La COP 16 impulsó mecanismos importantes para su implementación. Ahora, la COP 17 debe ayudarnos a determinar en qué punto nos encontramos, qué está funcionando, dónde los avances son insuficientes y qué debe cambiar para acelerar la aplicación”, afirmó Hambardzum Matevosyan, ministro de Medio Ambiente de Armenia y próximo presidente de la COP17.
“Sabemos en qué punto estamos. Sabemos dónde están las carencias. Ahora debemos trabajar juntos para subsanarlas. La COP17 es nuestra oportunidad para aprovechar lo que ya se ha logrado, reforzar la cooperación y situar la biodiversidad en el centro de las decisiones, tanto en el ámbito gubernamental como en el conjunto de la sociedad”, declaró Astrid Schomaker, secretaria ejecutiva del Convenio sobre la Diversidad Biológica.

Acuerdos de la CBD COP17 de Biodiversidad
A continuación, os contamos los principales acuerdos llevados a cabo en la CBD COP 17 por los países asistentes, agrupados en las siguientes temáticas tratadas: