
El Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en Cambio Climático y Ciencias del Medio Ambiente ha sido concedido en su XVIII edición a Carl Wunsch (Instituto Tecnológico de Massachusetts, MIT), por sus contribuciones fundamentales a las investigaciones que han revelado el impacto del calentamiento global en los océanos de todo el planeta.
El investigador galardonado “comprendió desde muy temprano que el océano desempeña un papel fundamental en la regulación del clima terrestre”, destaca el jurado. Guiado por esta idea, Wunsch desarrolló métodos innovadores para cuantificar con precisión el estado del océano en el contexto del cambio climático y demostró la necesidad de disponer de un sistema global de observación oceánica capaz de integrar datos obtenidos desde el espacio y el interior del mar.
Carl Wunsch lideró proyectos científicos pioneros concebidos para medir y analizar los efectos del calentamiento global con el uso de tecnologías innovadoras como las imágenes obtenidas por satélites. Su trabajo ha sido clave para diseñar los programas actuales de observación a escala global, que permiten estimar el aumento de la temperatura de los océanos como respuesta al incremento de los gases de efecto invernadero.
“Antes del trabajo del profesor Wunsch, realmente no existía un sistema global coherente de observación del océano”, explica Carlos Duarte, secretario del jurado, quien subraya que estos avances han permitido medir fenómenos como el aumento del nivel del mar, la fusión del hielo polar o el incremento del contenido de calor oceánico, con implicaciones directas en la intensificación de fenómenos extremos.
“El océano es uno de los componentes más importantes del sistema climático de la Tierra, pero no es nada fácil obtener y transmitir información sobre lo que ocurre bajo su superficie. Gracias a los ingeniosos sistemas de medición diseñados por el profesor Carl Wunsch, hemos logrado una comprensión mucho mayor sobre la circulación oceánica y cómo el océano absorbe calor”, resalta por su parte Kerry Emanuel, titular de la cátedra Cecil e Ida Green de Ciencia Atmosférica en el MIT y miembro del jurado.

Biografía y contribuciones destacadas de Carl Wunsch
Carl Wunsch (Brooklyn, Nueva York, Estados Unidos, 1941) se licenció en Matemáticas (1962) y se doctoró en Geofísica (1966) en el Instituto Tecnológico de Massachusetts. Esta institución ha sido el eje de su carrera docente e investigadora: en ella comenzó como profesor de Oceanografía en 1967, dirigió el Departamento de Ciencias de la Tierra y Planetarias (1977-1981) y hoy es titular emérito de la Cátedra Cecil & Ida Green de Oceanografía Física.
En la actualidad es, además, Associate del Departamento de Ciencias de la Tierra y Planetarias de la Universidad de Harvard; ha sido profesor o investigador invitado en las universidades de Washington y Princeton (Estados Unidos), Oxford y Cambridge (Reino Unido), en el Instituto Tecnológico de California, y en el Grupo de Investigación de Geodesia Espacial, un consorcio público francés de investigación.
También es autor o coautor de unos 300 artículos científicos y cinco libros, y ha dirigido el Consejo de Estudios del Océano de la Academia Nacional de Ciencias y el Grupo de Trabajo en Ciencia de Altimetría (TOPEX) de la NASA, así como el Grupo Internacional de Dirección del World Ocean Circulation Experiment (WOCE), promovido por el Programa Mundial de Investigación del Clima.
En la primera etapa de su carrera, Wunsch pasó muchos meses realizando mediciones a bordo de buques de investigación, pero aquella manera más bien rudimentaria de trabajar tenía dos serios problemas: su coste y su lentitud.
“Se necesita mucho dinero para mantener a una tripulación de entre 30 a 50 personas durante semanas navegando en un buque, y se tarda demasiado tiempo, lo cual había creado una percepción equivocada del funcionamiento del océano, casi como si fuera una estructura geológica que cambiaba muy lentamente”.
Sin embargo, durante la década de los setenta, los avances tecnológicos (las observaciones obtenidas desde el espacio vía satélite y el aumento de la capacidad de computación de datos), comenzaron a revelar un océano dinámico y complejo. Fue entonces cuando Carl Wunsch identificó un “serio problema de observación”, ya que no era posible mantener buques en un solo lugar durante el tiempo necesario para registrar los cambios constantes en la evolución del clima oceánico. Su participación en un informe pionero de 1979 sobre el impacto del CO₂, puso de manifiesto la falta de datos fiables para responder a cuestiones fundamentales sobre el papel del océano en el sistema climático.
Esta carencia de observaciones y datos fiables en su campo, se hizo especialmente patente para Wunsch cuando tuvo la oportunidad de participar como coautor en un estudio pionero realizado en 1979 por la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos sobre el impacto del cambio climático en todo el planeta.
Motivado por superar estas limitaciones, se propuso ampliar los métodos de investigación oceanográfica y sus esfuerzos se concretaron en lo que acabaría conociéndose como altimetría satelital.
“Era la primera vez que se intentó analizar con rigor los efectos del cambio climático por el aumento de CO2, y quedó claro que los oceanógrafos teníamos muy poco que decir. Cuando se nos preguntaba por la cantidad de carbono que acabaría en el océano o la cantidad de calor que iba a acumular, la realidad es que sencillamente no lo sabíamos porque no teníamos la capacidad observacional para poder medirlo”.
Fue entonces cuando Carl Wunsch decidió que la oceanografía necesitaba “un enfoque radicalmente diferente”. Para poder analizar adecuadamente el estado de los océanos y los impactos del cambio climático en el medio marino, resultaba imprescindible diseñar un nuevo sistema de observaciones y una metodología analítica que permitiera calcular a escala global cómo estaba cambiando la temperatura y la energía térmica de los océanos en el contexto del calentamiento global.
A partir de ese momento, el investigador galardonado se dedicó tanto a impulsar y a liderar una serie de proyectos internacionales pioneros para recopilar datos en los océanos de todo el planeta, como a desarrollar las herramientas matemáticas y analíticas necesarias para poder comprobar, a partir de las observaciones realizadas, los aumentos de temperatura y la absorción de calor por parte del océano que estaba provocando el calentamiento global.
Así, entre sus contribuciones más destacadas figura el impulso del Experimento Mundial de Circulación Oceánica (WOCE) en 1990, concebido para ofrecer una visión global de los flujos de calor asociados a la circulación oceánica. Este proyecto, que integró datos de satélites y sensores marinos durante más de una década, sentó las bases de la comprensión actual del comportamiento del océano. Además, el proyecto puso especial atención en el Océano Austral, hasta entonces poco estudiado.
Durante 12 años, WOCE recopiló datos mediante satélites y boyas equipadas con sensores de temperatura, salinidad y otros parámetros clave. Esta información ha sido esencial para ajustar modelos climáticos, comprender la circulación oceánica a escala global y desarrollar nuevas técnicas para explorar las capas profundas del océano.
Posteriormente, lideró el desarrollo de la altimetría satelital de alta precisión, culminada en 1992 con la misión TOPEX/Poseidon, que permitió medir la topografía de la superficie oceánica desde el espacio y estimar los cambios en el contenido de calor del océano. Estas innovaciones abrieron la puerta a una observación continua y global sin precedentes. El horizonte temporal extendido de la iniciativa permitió a Wunsch y sus colegas monitorizar los efectos de las corrientes sobre el cambio climático y producir las primeras visiones globales de los cambios estacionales en las corrientes oceánicas.
Y a partir de 1998, su visión y metodología cristalizaron en el programa Argo, una red internacional de miles de boyas autónomas que monitorizan de forma sistemática la temperatura, la salinidad y las corrientes oceánicas hasta 2.000 metros de profundidad, proporcionando datos esenciales para el estudio del cambio climático.

Riesgos crecientes y cooperación internacional
Carl Wunsch considera que las mediciones obtenidas a lo largo de las últimas décadas gracias a los proyectos internacionales de observación oceanográfica impulsados por su trabajo, dejan algunas lecciones muy claras sobre el elevado nivel de riesgo provocado por los impactos del calentamiento global en los océanos.
Por un lado, “hoy sabemos que, de media, a escala global, el nivel del mar está subiendo y que en algunas zonas está aumentando de manera más rápida que en otras. Lo que todavía no está claro es si el proceso de deshielo va a ocurrir de manera acelerada en unos 50 años, lo cual sería una catástrofe, o si se dilatará a lo largo de mil años, lo que daría tiempo para la adaptación en las zonas costeras afectadas. En todo caso, la posibilidad de que se produzcan graves impactos es indudable”.
Al mismo tiempo, otra advertencia clara que se deriva de las observaciones oceanográficas logradas en las últimas décadas, es que la acumulación de calor incrementa el riesgo de generación de eventos climáticos extremos, como olas de calor, así como danas, lluvias torrenciales, e inundaciones.
“En términos generales, lo que está ocurriendo en el sistema climático en general, y en el océano en particular, es que, a medida que se calienta, acumula más energía. Por ello, actúa como un péndulo y lo previsible es que se produzcan eventos extremos. Cuanta más energía hay en el océano, más fenómenos extremos se producen”.
Ante este escenario, el investigador subraya la importancia de la cooperación científica internacional, un principio que ha guiado toda su trayectoria.
Así, como destaca el jurado, las contribuciones de Carl Wunsch ponen de relieve que sólo mediante la colaboración global es posible comprender la evolución del sistema climático y afrontar sus consecuencias para el planeta.
Fuentes: BBVA y Fundación BBVA Premios Fronteras