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Greenteach

Para recuperar algunos bosques, dejar que vuelvan a crecer solos puede ser mejor que plantar árboles

30/10/2026
Bosque tropical en regeneración natural con vegetación densa y diversa

Un nuevo estudio publicado en Nature Ecology & Evolution plantea una idea tan sencilla como potente: en muchos lugares, recuperar un bosque tropical no pasa necesariamente por plantar árboles, a veces, la mejor opción es proteger el terreno y dejar que el bosque se regenere de forma natural.

El trabajo analiza 7,49 millones de km² de tierras tropicales con potencial biofísico para esa regeneración espontánea. Si toda esa superficie pudiera volver a convertirse en bosque, los autores estiman una acumulación aproximada de 9,57 gigatoneladas de carbono en 30 años y una reducción de alrededor del 31% del riesgo agregado de extinción para especies dependientes de los bosques, respecto al escenario de referencia del estudio.

Así, plantar árboles no siempre es la solución más eficaz. En determinados contextos, la regeneración natural puede resultar más barata, más simple y también muy valiosa para el clima y la biodiversidad.

Qué revela el nuevo mapa de la regeneración natural tropical

Para realizar el análisis, el equipo combinó datos sobre costes, acumulación de carbono y biodiversidad en los trópicos. El objetivo era identificar no solo dónde puede volver el bosque, sino dónde hacerlo aporta más beneficios ecológicos con una inversión relativamente baja.

El estudio concluye que los mejores resultados simultáneos en coste + carbono + biodiversidad no están repartidos de manera uniforme. Los autores llaman a estas zonas “holistic hotspots”, es decir, áreas donde la regeneración natural ofrece ventajas especialmente altas al considerar esos tres factores a la vez. Sin embargo, estas áreas óptimas representan solo el 9,67% de toda la superficie analizada. Entre los países que concentran grandes extensiones de este tipo destacan Indonesia, Madagascar, Filipinas, México y Malasia.

Esto sugiere que la restauración puede ser mucho más eficaz si se planifica de forma selectiva, en lugar de aplicar estrategias idénticas en todos los territorios.

Área tropical donde el bosque vuelve a crecer de forma natural

Regeneración natural o reforestación activa: no son lo mismo

La regeneración natural consiste, en esencia, en permitir que el bosque vuelva por sí mismo cuando todavía quedan semillas, suelos funcionales, árboles cercanos y condiciones adecuadas para la recuperación. En estos casos, la intervención humana puede limitarse a proteger la zona frente a incendios, talas, pastoreo intenso o nuevas conversiones del suelo.

La reforestación activa, en cambio, implica plantar árboles o sembrar especies de manera deliberada. Esta vía puede ser necesaria cuando el terreno está muy degradado, el banco de semillas ha desaparecido, predominan especies invasoras o ya no existen fuentes cercanas de vegetación nativa capaces de recolonizar la zona.

Cuándo puede ser mejor dejar crecer el bosque y cuándo no

El estudio no dice que plantar árboles sea inútil. Lo que muestra es que, en una parte importante de los trópicos, dejar que el bosque se recupere solo puede ser una herramienta de restauración muy potente y, a menudo, más eficiente de lo que se suele pensar. Además, otros trabajos citados por los autores ya habían señalado que la regeneración natural puede ofrecer buenos resultados ecológicos y ser una alternativa de bajo coste frente a algunas plantaciones.

No existe una única receta para restaurar bosques tropicales. Allí donde el ecosistema conserva suficiente capacidad de recuperación, la regeneración natural puede ahorrar recursos y favorecer el retorno de la estructura del bosque, la captura de carbono y el hábitat para muchas especies. Pero no siempre basta con esperar. En paisajes muy transformados, con suelos erosionados o fragmentación extrema, puede ser necesario acompañar el proceso con acciones de restauración activa. En algunos casos eso significa plantar especies nativas, en otros, retirar invasoras, cercar el área o reducir las presiones humanas para que la regeneración natural pueda arrancar.

Personas plantando árboles nativos en un proyecto de restauración de bosque tropical

Los autores subrayan que sus mapas pueden ayudar a decidir dónde conviene priorizar inversiones. También recuerdan algo clave: restaurar bosques no sustituye a conservar los que aún se mantienen en pie. Frenar la deforestación sigue siendo una prioridad, y la regeneración natural debe entenderse como una herramienta complementaria frente al cambio climático y la pérdida de biodiversidad.

Fuentes: Nature Ecology & Evolution y Nature Ecology & Evolution – Research articles.