
La energía eólica marina u offshore se consolida como una herramienta clave en la lucha contra el cambio climático. En Europa supera ya los 34GW instalados, con previsiones de fuerte crecimiento. España se compromete a incorporar entre 1 y 3GW antes de 2030, y Galicia destaca como enclave estratégico por su potencial energético. Sin embargo, esta expansión tecnológica está generando un polémico debate a favor y en contra. En este artículo, vamos a ver en detalle cuáles son las ventajas y desventajas de la energía eólica marina.
Ventajas de la energía eólica marina
Los beneficios o ventajas de la energía eólica marina para el medio ambiente y en general son:
- Respetuosa con el medio ambiente: la energía eólica marina es una variante de la energía eólica, por lo que, al igual que esta, no contamina, es inagotable y ayuda a abandonar los combustibles fósiles.
- Mayor rendimiento y eficiencia: en el medio del mar los vientos son más constantes y potentes que en tierra firme, lo que permite una mayor producción de energía. Mientras que una turbina terrestre rara vez supera el 35% de capacidad de generación, en el mar se alcanzan valores entre el 45 y el 60%. Asimismo, gracias a su capacidad para operar mar adentro, las plataformas flotantes acceden a vientos más favorables y reducen el efecto de estela entre turbinas. Esto las posiciona como una tecnología de alto rendimiento con un gran potencial industrial y de empleo local, especialmente en la construcción naval, ensamblaje y mantenimiento. Además, cabe indicar que su vida útil es mayor.
- Retorno energético rápido y reducción de emisiones: gracias a su elevada eficiencia, el impacto negativo debido a su fabricación y montaje es compensado rápidamente, en menos de un año. Así pues, una instalación de 1GW puede evitar anualmente hasta 2,4 millones de toneladas de CO₂ si reemplaza generación fósil. Esto convierte a la eólica marina en una aliada inmediata en la reducción de emisiones.
- Menor impacto visual y acústico: al ubicarse mar adentro, su impacto en el paisaje y el ruido en zonas habitadas es menor que en los parques eólicos terrestres.
- Capacidad para turbinas de gran tamaño: la infraestructura marítima permite el uso de turbinas mucho más grandes y potentes que las terrestres, lo que aumenta la capacidad de generación por unidad.
- Menor uso de suelo: con la energía eólica marina se evita el conflicto por el uso del suelo con la agricultura o la ganadería.
- Potencial de expansión: el mar ofrece un espacio prácticamente ilimitado para la instalación de parques eólicos, especialmente con el desarrollo de plataformas flotantes en aguas profundas.
- Beneficios económicos y de empleo: la construcción, el mantenimiento y la operación de parques eólicos marinos puede estimular la economía local y crear empleo.
- Los costes de montaje están reduciéndose: los costes de las cimentaciones y anclajes de los aerogeneradores eólicos marinos han disminuido en los últimos años, por lo que el precio del megavatio (MW) de potencia se está igualando a otras energías renovables.
- Posibles hábitats nuevos para organismos marinos: las estructuras de los parques eólicos pueden actuar como arrecifes artificiales, proporcionando hábitats para diversas especies marinas.

Desventajas de la energía eólica marina
Y estos son los principales inconvenientes, contras o desventajas de la energía eólica marina:
- Alto coste de fabricación y montaje: la inversión inicial para la construcción y el mantenimiento es muy alta, fabricar y montar una turbina eólica marina requiere cientos de toneladas de acero, hormigón y materiales compuestos. Según el diseño y la cadena de suministro, esto genera entre 300 y 1.000 toneladas de CO₂ por megavatio instalado.
- Desafíos tecnológicos: se requieren tecnologías avanzadas para construir los cimientos en aguas profundas y para el mantenimiento en un entorno marino corrosivo.
- Dificultad de acceso: el mantenimiento y las reparaciones son más complicados debido a la ubicación en alta mar.
- Impacto ambiental y estético: la construcción puede tener un impacto en la fauna marina y visual en la costa, aunque la eólica flotante busca mitigar este problema.
- Ruido de construcción y de operación: en las plataformas fijas, la hinca de pilotes durante la construcción genera picos superiores a los 200 decibelios, con capacidad para afectar gravemente a cetáceos y peces. Por su parte, las plataformas flotantes, al no requerir pilotes, eliminan este tipo de ruido de construcción. Sin embargo, en ambas variantes, el ruido operacional oscila entre 120 y 145dB, en frecuencias que interfieren con la ecolocalización de especies como delfines y marsopas. A gran escala, la suma de múltiples turbinas puede crear un paisaje sonoro artificial continuo, alterando la comunicación, orientación y comportamiento de especies marinas. Por ello, resulta esencial aplicar medidas de mitigación y avances tecnológicos en diseño y operación.
- Corrosión y emisiones químicas: tanto las turbinas fijas como flotantes necesitan protección contra la corrosión marina. Para ello, se utilizan ánodos galvánicos que luego liberan metales como zinc y aluminio al medio. Una turbina puede emitir al año hasta 130kg de zinc y 80kg de aluminio. En parques grandes, esto representa más de 10 toneladas de metales vertidos anualmente al entorno marino. Estos residuos pueden acumularse en los sedimentos y afectar a organismos filtradores, entrando en la cadena trófica. Además, existen riesgos de fugas de lubricantes y aceites, especialmente en condiciones de mar adverso, frecuentes en plataformas flotantes.
- Ciclo abierto al final de la vida útil: cuando las turbinas eólicas marinas alcanzan el fin de su vida útil, deben ser desmanteladas. Las estructuras metálicas son reciclables, pero las palas, fabricadas con materiales termoestables, presentan un gran desafío: solo entre un 10 y un 15% se recicla eficazmente. Algunos países exigen fondos de desmantelamiento desde el inicio del proyecto, una práctica incluida en la hoja de ruta española pero aún pendiente de concreción legal.
- Amenaza para la pesca: en territorios costeros, la pesca artesanal y de bajura se ve amenazada por la posible pérdida de caladeros, alteración de migraciones de especies y obstáculos para la navegación provocados por las estructuras eólicas.
- Riesgo para aves y animales marinos: los aerogeneradores eólicos marinos pueden suponer riesgos para aves como alcatraces, pardelas o cormoranes, vulnerables a colisiones con aspas. También pueden causar impactos sobre cetáceos residentes por ruido acumulativo, así como la interferencia electromagnética de los cables eléctricos en especies como tiburones y rayas.

La energía eólica marina es necesaria en la transición energética, pero debe desplegarse con responsabilidad, participación y rigor científico. Las plataformas flotantes ofrecen ventajas significativas respecto a las fijas en términos de profundidad, menor impacto constructivo y flexibilidad espacial. Sin embargo, existen ventajas y desventajas de la energía eólica marina en ambos casos que hay que tener en cuenta, por lo que se requiere una regulación robusta, planificación marina integrada y sistemas de seguimiento ambiental exigentes. Además, cabe recordar que el mar también es hábitat y sustento, por lo que el éxito estaría en integrar esta tecnología en armonía con los ecosistemas y las comunidades marinas.
Fuente principal: Faro de Vigo

