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Greenteach

Grandes cantidades de virus y bacterias caen del cielo cada día

10/10/2018
virus y bacterias caen del cielo Portada

Según un estudio, millones de virus y bacterias caen del cielo cada día, incluso en zonas donde la atmósfera está más despejada.

«Todos los días se depositan más de 800 millones de virus por metro cuadrado sobre la capa límite planetaria, es decir, 25 virus para cada persona en Canadá», dijo el virólogo Curtis Suttle de la Universidad de Columbia Británica, uno de los principales autores del artículo publicado en el Microbial Ecology Journal que describe estos hallazgos.

Se trata de virus de los océanos que son arrastrados desde la superficie del agua hacia la troposfera libre. Mientras que las bacterias, proceden en su mayoría de los desiertos, siendo arrastradas, en este caso, junto a partículas finas de polvo. Así, los virus y bacterias caen del cielo miles de kilómetros más allá de su origen, pudiendo pasar bastante tiempo en la atmósfera.

«Aproximadamente hace 20 años comenzamos a encontrar virus genéticamente similares que se dan en entornos muy diferentes en todo el mundo», dice Suttle en un comunicado. «Esta preponderancia de virus de larga duración que viajan por la atmósfera, probablemente explica por qué es bastante concebible tener un virus arrastrado a la atmósfera en un continente y depositado en otro».

Nieve de Sierra Nevada con polvo y bacterias

Suttle y sus colegas de la Universidad de Granada (España) y de la Universidad Estatal de San Diego, querían saber cuántos virus y bacterias se transporta por encima de la capa límite atmosférica de más de 2.500 metros.

Para ello, colocaron dos colectores para registrar dichos virus y bacterias que caen del cielo durante dos veranos consecutivos. Uno lo pusieron en el observatorio que el Instituto de Astrofísica de Andalucía y el CSIC tienen en Sierra Nevada, a 2.900 metros de altura. El otro, cerca del pico del Veleta, a unos 3.000 metros.

«Los colocamos tan alto para evitar los procesos locales. A esa altura, lo que estás registrando son procesos globales que tienen lugar en la atmósfera alta», explica Isabel Reche, ecóloga microbiana y autora de la Universidad de Granada. Si hubieran puesto los colectores directamente en Granada, por ejemplo, la polución atmosférica local, incluidas las células bacterianas o víricas, habrían complicado el análisis de las muestras, añadiendo mucho ruido a la señal.

Posteriormente, ya en el laboratorio y mediante la misma técnica usada para contar los glóbulos de la sangre (citometría de flujo), los investigadores contaron los virus y bacterias caídos del cielo. Encontraron que miles de millones de virus y bacterias caen por metro cuadrado y por día, siendo las tasas de deposición de los virus de nueve a 461 veces mayores que las tasas de las bacterias.

recuento de bacterias laboratorio

Los investigadores descubrieron que la mayoría de los virus llevaban firmas que indicaban que habían sido arrastrados al aire por el rocío de mar del océano Atlántico. Los virus tienden a engancharse a las partículas orgánicas más pequeñas y ligeras suspendidas en el aire y el gas, lo que significa que pueden permanecer en la atmósfera por más tiempo.

Por su parte, las bacterias eran en su mayoría de origen sahariano. «Cuando se deshidratan, liberan una especie de moco que usan para adherirse a las partículas minerales del polvo del Sáhara», explica Reche. De hecho, comprobaron que el 69% de los virus llegaron a la sierra pegados a partículas, porcentaje que sube hasta el 97% en el caso de las bacterias.

«Las bacterias y los virus generalmente se depositan de regreso a la Tierra a través de eventos de lluvia e intrusiones de polvo sahariano. Sin embargo, la lluvia es menos eficiente eliminando virus de la atmósfera«, dijo Isabel Reche. Esto podría deberse al hecho de que las células víricas tienden a pegarse a partículas más pequeñas que las bacterias, lo que haría que los virus permanecieran más tiempo en la atmósfera.

aire sahariano con polvo y bacterias

Este transporte atmosférico de virus y bacterias ha existido desde siempre, pero los autores del estudio creen que el cambio climático lo está acentuando. Y lo hace amplificando los fenómenos que afectan al inicio del transporte. Por ejemplo, los episodios de sequía, llevan varias décadas aumentando en los límites del Sahara, multiplicando la aportación de polvo a la atmósfera. Y lo mismo está sucediendo en el resto de desiertos del planeta, desde el Gobi hasta el de Atacama. Además, el aumento de la frecuencia e intensidad de los huracanes lleva más virus oceánicos a la atmósfera y, desde ahí, a cualquier parte del planeta.

Finalmente, cabe indicar que las bacterias transportadas y caídas del cielo sí pueden ser viables y desarrollarse después de ese tiempo. Sin embargo, en cuanto a los virus, se cree que solo los más resistentes podrían serlo, pero éstos, en su mayoría, suelen ser virus que infectan solo a bacterias, por lo que podemos quedarnos tranquilos.

Fuentes: Europa Press y El País

Grandes cantidades de virus y bacterias caen del cielo cada día
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Grandes cantidades de virus y bacterias caen del cielo cada día
Descripción
Grandes cantidades de virus y bacterias caen del cielo sobre nuestras cabezas cada día. Los virus provienen del mar y las bacterias de los desiertos.
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