
El desmán ibérico es uno de los mamíferos más singulares y amenazados de la península ibérica. Pequeño, discreto y adaptado casi por completo a la vida en ríos y arroyos, su supervivencia depende de que estos mantengan agua bien oxigenada, caudales relativamente estables, alimento abundante y riberas en buen estado.
Esa dependencia convierte al desmán en mucho más que una especie amenazada. Su presencia está estrechamente vinculada a ecosistemas fluviales bien conservados, por lo que protegerlo implica también actuar sobre la calidad del agua, la conectividad de los ríos, sus comunidades de invertebrados y la vegetación de ribera.
¿Qué es el desmán ibérico?
El desmán ibérico (Galemys pyrenaicus) es un pequeño mamífero semiacuático de la familia Talpidae, la misma a la que pertenecen los topos.
Es, además, un endemismo de la península ibérica: su distribución natural está restringida a esta región del suroeste de Europa y a la vertiente francesa de los Pirineos.
Su aspecto resulta difícil de confundir con el de otros mamíferos. Entre sus características más llamativas destacan:
- Un hocico muy alargado, móvil y prácticamente sin pelo, que utiliza para explorar entre piedras y sedimentos.
- Ojos muy pequeños.
- Ausencia de pabellones auditivos externos visibles.
- Patas posteriores grandes y adaptadas a la natación, con membranas entre los dedos.
- Una cola larga, escamosa y comprimida lateralmente hacia el extremo.
- Pelaje denso, de tonos castaños o grisáceos, adaptado a su vida acuática.
Según el Atlas y Libro Rojo de los Mamíferos Terrestres de España, el cuerpo de un adulto mide aproximadamente entre 11,5 y 13,5 centímetros, a los que se suma una cola de unos 12,5-16 centímetros. Su peso suele encontrarse aproximadamente entre 50 y 76 gramos.
Es decir, estamos ante un animal muy pequeño cuya conservación depende de algunos de los ecosistemas fluviales mejor preservados de la península.

¿Dónde vive el desmán ibérico?
Su distribución histórica comprende principalmente la mitad septentrional de la península ibérica y los Pirineos.
Está presente o ha estado presente en sistemas fluviales de:
- Galicia y la cornisa cantábrica.
- La Cordillera Cantábrica.
- Los Pirineos españoles y franceses.
- Cabeceras de diferentes afluentes del Duero.
- Algunas zonas del Sistema Ibérico.
- El Sistema Central.
- El norte y centro de Portugal.
Sin embargo, no ocupa de forma continua toda esta superficie. El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico señala que su distribución se ha reducido y fragmentado notablemente durante las últimas décadas. Esta fragmentación es especialmente preocupante porque las poblaciones pequeñas y aisladas tienen mayores dificultades para intercambiar individuos y recolonizar un tramo de río después de una desaparición local. Este proceso constituye un ejemplo muy claro de las consecuencias de la fragmentación de hábitats.
¿Cómo es el hábitat del desmán ibérico?
Aunque suele relacionarse con la alta montaña, la altitud por sí sola no determina su presencia. El desmán necesita fundamentalmente ríos y arroyos con unas características hidrológicas y ecológicas determinadas.
Así, puede aparecer desde prácticamente el nivel del mar en algunas regiones atlánticas, hasta alrededor de los 2.500 metros de altitud en los Pirineos. Pero lo realmente determinante es que el río mantenga las condiciones necesarias para que pueda alimentarse, desplazarse y refugiarse.
Su hábitat más favorable presenta:
- Aguas limpias y bien oxigenadas.
- Corrientes relativamente rápidas.
- Caudal permanente o suficientemente estable durante todo el año.
- Profundidad pequeña o moderada.
- Fondos con piedras, bloques, cantos y otros refugios.
- Comunidades abundantes de macroinvertebrados acuáticos.
- Márgenes y riberas con suficiente complejidad para proporcionar refugios.

¿Qué come el desmán ibérico?
El desmán es principalmente insectívoro y busca buena parte de su alimento en el fondo de los cursos de agua.
Su dieta está formada fundamentalmente por macroinvertebrados bentónicos asociados a aguas corrientes. Entre sus presas destacan especialmente las larvas de:
- Tricópteros.
- Plecópteros.
- Efemerópteros.
- Otros invertebrados acuáticos.
El Atlas de los Mamíferos Terrestres de España señala una presencia especialmente elevada de larvas de tricópteros en los estudios realizados sobre sus excrementos.
Esta alimentación ayuda a comprender por qué el estado ecológico del río resulta tan importante. Si la contaminación, la alteración del caudal o la transformación del lecho reducen las comunidades de macroinvertebrados, el desmán puede perder su principal fuente de alimento incluso aunque todavía siga circulando agua por el cauce.
Los macroinvertebrados acuáticos son, de hecho, ampliamente utilizados como bioindicadores porque sus comunidades responden a cambios en las condiciones ambientales. En GreenTeach puedes consultar un ejemplo sobre cómo las alteraciones de los ríos afectan a los macroinvertebrados acuáticos y a su utilidad para evaluar la calidad ambiental.
¿Por qué el desmán ibérico se considera un indicador de la salud de los ríos?
La expresión debe utilizarse con cierto cuidado. El desmán no funciona como un sensor capaz de indicarnos por sí solo la concentración de contaminantes de un río ni sustituye a los análisis fisicoquímicos o a los índices biológicos empleados oficialmente para evaluar las masas de agua. Sin embargo, necesita simultáneamente muchas características propias de un ecosistema fluvial bien conservado.
Su presencia requiere, entre otros factores:
- Agua suficientemente limpia y oxigenada.
- Un régimen de caudales compatible con su ciclo de vida.
- Una comunidad abundante de macroinvertebrados.
- Un lecho fluvial adecuado.
- Riberas que proporcionen refugios.
- Conectividad suficiente entre diferentes tramos del río.
Por ello, podemos considerarlo una especie especialmente representativa del buen estado de los ríos de montaña, aunque su ausencia no permite concluir automáticamente que un río esté contaminado. Un río aparentemente limpio puede carecer de desmanes porque una presa ha aislado históricamente la población, porque se produjo una extinción local durante una sequía o porque existen otras barreras que impiden su recolonización.
Por tanto, conservar poblaciones viables de desmán suele exigir conservar al mismo tiempo numerosos componentes del ecosistema.
Un río puede tener agua limpia y seguir siendo un mal hábitat para el desmán
Este punto resulta fundamental. Cuando pensamos en la conservación de un río solemos asociarla principalmente a la calidad química del agua. Pero un ecosistema fluvial necesita mucho más. Para el desmán también importan:
- La cantidad de agua.
- La velocidad de la corriente.
- La estructura del fondo.
- Las fluctuaciones de caudal.
- La vegetación de las riberas.
- La continuidad longitudinal del río.
- La disponibilidad de alimento.
Una masa de agua podría presentar unos parámetros químicos razonables y, sin embargo, estar canalizada, fragmentada por presas o sometida a fluctuaciones artificiales de caudal incompatibles con el desmán.
Por ello, su conservación ayuda a transmitir una idea importante: proteger un río significa conservar su funcionamiento ecológico completo, no únicamente evitar que esté contaminado.
El desmán ibérico está oficialmente «En peligro de extinción» en España
Su situación ha empeorado lo suficiente como para que España reforzase recientemente su grado de protección.
Hasta 2025, las poblaciones del Sistema Central estaban catalogadas como «En peligro de extinción», mientras que el resto figuraban como «Vulnerables». Esta situación cambió mediante la Orden TED/452/2025. Desde entonces, todas las poblaciones de Galemys pyrenaicus están incluidas en la categoría «En peligro de extinción» del Catálogo Español de Especies Amenazadas.
Además, la misma norma declaró al desmán ibérico «En situación crítica» en España. Esta consideración está reservada a especies para las que la información científica disponible indica un riesgo inminente de extinción en estado silvestre.
| Situación | Protección en España |
|---|---|
| Antes de 2025 | En peligro de extinción en el Sistema Central y vulnerable en el resto de poblaciones. |
| Desde mayo de 2025 | Todas las poblaciones están catalogadas como En peligro de extinción. |
| Situación actual | Además, la especie está declarada En situación crítica en España. |
La actualización no es simplemente administrativa. El Ministerio justificó el cambio por la información sobre viabilidad poblacional, reducción del área ocupada y deterioro de sus diferentes unidades evolutivas.
¿Por qué está desapareciendo el desmán ibérico?
No existe una única causa. El problema deriva de la combinación de diferentes alteraciones sobre unos animales que ya viven naturalmente en densidades reducidas y dependen fuertemente del medio fluvial. Entre ellas tenemos:
Presas y otras barreras fluviales
Las presas, azudes y otras estructuras transversales pueden dividir una población en grupos cada vez más pequeños.
Una barrera puede impedir que los individuos recorran libremente la cuenca y dificultar que un tramo donde ha desaparecido la especie vuelva a ser ocupado.
Además, los embalses transforman un ecosistema de aguas corrientes en otro de aguas más profundas y lentas que puede dejar de ser adecuado para el desmán y para muchas de sus presas.
Es un caso especialmente claro de fragmentación de un hábitat que, antes de la construcción de la infraestructura, permanecía conectado.
Alteración artificial de los caudales
No importa solamente que exista agua. Las captaciones, instalaciones hidroeléctricas, embalses y otros aprovechamientos pueden modificar profundamente cuándo y cuánta agua circula por un río.
Caudales extremadamente bajos pueden reducir el hábitat disponible, mientras que liberaciones artificiales bruscas pueden transformar las condiciones del cauce y afectar a las comunidades bentónicas.
El desmán necesita un flujo de agua suficientemente regular, por lo que las alteraciones hidrológicas pueden hacer que un tramo deje de ser adecuado.
Extracción excesiva de agua
Las captaciones destinadas al abastecimiento, regadío u otros usos pueden reducir considerablemente el caudal.
El problema resulta especialmente grave durante periodos secos, cuando la disponibilidad natural ya es menor.
Si determinados tramos llegan a secarse, aunque sea temporalmente, pueden desaparecer tanto el desmán como parte de los organismos de los que depende.
Contaminación de los ríos
El desmán depende de aguas de buena calidad y de comunidades abundantes de invertebrados.
Los vertidos urbanos, agrícolas, ganaderos o industriales pueden alterar directa e indirectamente su hábitat.
La contaminación del agua puede modificar la concentración de oxígeno, incorporar sustancias tóxicas o transformar las comunidades de organismos acuáticos que constituyen su alimento.
Canalización y modificación de las riberas
Convertir un río natural en un canal uniforme elimina gran parte de su complejidad.
Muros de hormigón, rectificaciones del cauce, eliminación de bloques y destrucción de la vegetación ribereña pueden hacer desaparecer:
- Refugios.
- Zonas de alimentación.
- Variaciones naturales de corriente.
- Comunidades de macroinvertebrados.
- Conectividad con las riberas.
Mantener la vegetación autóctona de ribera es también esencial para numerosos otros organismos. Su degradación puede facilitar incluso la expansión de plantas exóticas, como ocurre con las cañas invasoras que transforman los ecosistemas fluviales.
Sequías y cambio climático
Las poblaciones situadas en ambientes mediterráneos resultan especialmente sensibles a la falta de agua.
Las sequías prolongadas pueden hacer desaparecer temporalmente el caudal de determinados tramos, reduciendo el alimento y aislando todavía más las poblaciones.
El cambio climático añade una presión adicional al modificar temperaturas, precipitaciones, evapotranspiración y frecuencia de los episodios extremos.
Para una especie estrechamente ligada a aguas corrientes, frías y oxigenadas, estos cambios pueden reducir progresivamente la cantidad de hábitat disponible.
Especies exóticas invasoras
Las especies exóticas invasoras constituyen otra de las presiones que pueden modificar los ecosistemas fluviales. Algunas alteran las comunidades del río, compiten con organismos autóctonos o modifican las cadenas alimentarias.
En el caso del visón americano se ha señalado su potencial como depredador del desmán, aunque no conviene atribuirle por sí solo el declive de la especie, que responde a un conjunto mucho más amplio de amenazas.
Resumen de las principales amenazas para el desmán ibérico
En esta tabla se resumen las principales causas del declive del desmán ibérico que acabamos de ver:
| Amenaza | Cómo afecta al desmán |
|---|---|
| Presas y azudes | Fragmentan las poblaciones y dificultan la recolonización de los tramos donde desaparece. |
| Extracción de agua | Reduce el caudal y puede hacer desaparecer temporalmente el hábitat acuático. |
| Regulación artificial del caudal | Produce condiciones hidráulicas diferentes a las naturales y afecta a sus presas. |
| Contaminación | Deteriora la calidad del agua y las comunidades de macroinvertebrados. |
| Canalización y obras fluviales | Simplifican el cauce y eliminan refugios y hábitat de alimentación. |
| Destrucción de las riberas | Reduce refugios, modifica el microclima del cauce y degrada el ecosistema fluvial. |
| Sequías y cambio climático | Reducen la disponibilidad y permanencia de los caudales adecuados. |
| Fragmentación de poblaciones | Aumenta el aislamiento y dificulta el intercambio de individuos y la recuperación tras extinciones locales. |
¿Qué nos dice la desaparición del desmán sobre nuestros ríos?
Su declive constituye una señal de que numerosos cursos fluviales han perdido parte de su funcionamiento natural.
Durante décadas, los ríos han sido:
- Embalsados.
- Canalizados.
- Rectificados.
- Utilizados para extraer agua.
- Contaminados.
- Fragmentados mediante obstáculos.
- Separados de sus riberas y llanuras de inundación.
Muchas de estas transformaciones permiten usos importantes para la sociedad, pero también generan costes ecológicos que deben ser tenidos en cuenta y minimizados.
El desmán ibérico resulta particularmente sensible porque necesita que varios componentes del ecosistema funcionen correctamente al mismo tiempo.
Por tanto, su desaparición no informa únicamente sobre una especie: puede revelar que la estructura, conectividad, caudal o comunidad biológica del río han cambiado profundamente.
El desmán es un animal difícil de ver y también difícil de estudiar
A pesar de su importancia, encontrar directamente un desmán resulta complicado.
Es un animal discreto, de pequeño tamaño y hábitos principalmente nocturnos, que pasa gran parte de su actividad dentro o muy cerca del agua.
Sus poblaciones, además, suelen presentar densidades reducidas.
Por ello, el seguimiento requiere personal especializado y combinar diferentes tipos de muestreo.

Los trabajos de conservación pueden buscar ejemplares o indicios de presencia, analizar excrementos, estudiar el hábitat y utilizar técnicas genéticas para obtener información sobre la distribución y conectividad de las poblaciones.
Este seguimiento resulta fundamental porque dejar de detectar una especie tan discreta no equivale automáticamente a demostrar que haya desaparecido. La ausencia debe confirmarse mediante muestreos suficientemente rigurosos.
Conservar el desmán es también conservar nuestros ríos
Como acabamos de ver, el desmán ibérico mide poco más de una decena de centímetros, pesa apenas unas decenas de gramos y rara vez es visto por la mayoría de las personas. Sin embargo, su conservación plantea algunas de las cuestiones más importantes sobre el futuro de nuestros ríos.
Necesita agua de buena calidad, caudales adecuados, alimento, riberas naturales y conexiones que le permitan desplazarse entre diferentes tramos. Precisamente por eso su situación actual resulta preocupante. Recordemos que en 2025 España elevó todas sus poblaciones a la categoría de En peligro de extinción y declaró a la especie en situación crítica, reconociendo oficialmente la gravedad de su declive.
Evitar su desaparición exigirá algo más que proteger ejemplares individuales: será necesario restaurar y conservar ecosistemas fluviales completos.
Y ahí reside probablemente el mayor valor del desmán como símbolo ambiental. Proteger este pequeño mamífero significa también proteger el agua, los macroinvertebrados, la vegetación de ribera, la conectividad ecológica y todos los organismos que dependen de unos ríos vivos y funcionales.
Proteger al desmán significa restaurar los ríos
Así pues, muchas de las medidas necesarias para conservarlo no actúan directamente sobre el animal, sino sobre su hábitat.
Entre las actuaciones más importantes se encuentran:
- Conservar y restaurar los cauces naturales.
- Mejorar la calidad del agua.
- Mantener caudales compatibles con el funcionamiento del ecosistema.
- Evitar extracciones excesivas.
- Recuperar la vegetación de ribera.
- Reducir la contaminación.
- Restaurar la conectividad entre diferentes tramos del río.
- Eliminar o adaptar determinadas barreras cuando resulte posible.
- Controlar las especies invasoras que deterioran el ecosistema.
- Realizar seguimientos periódicos de las poblaciones.
Estas actuaciones benefician simultáneamente a peces, anfibios, macroinvertebrados, vegetación de ribera y numerosas otras especies asociadas a los cursos fluviales.
Por eso el desmán puede funcionar también como una especie paraguas: las medidas necesarias para evitar su desaparición ayudan a conservar todo el ecosistema del que depende.
La conectividad de los ríos es especialmente importante
Una población puede desaparecer temporalmente de un tramo por una avenida extrema, sequía u otra perturbación. En un río bien conectado, individuos procedentes de zonas próximas pueden desplazarse y recolonizar ese espacio.
Cuando existen numerosas barreras, el proceso resulta mucho más difícil. Cada población queda confinada en fragmentos cada vez más pequeños y una extinción local puede convertirse en permanente.
Este problema resulta especialmente grave para una especie cuya distribución natural ya está asociada a cabeceras y sistemas montañosos.
Por tanto, mantener o recuperar corredores fluviales funcionales es una de las claves de su conservación a largo plazo.
¿Por qué no basta con proteger solamente el tramo donde vive?
Los ríos son sistemas conectados. Lo que sucede aguas arriba puede afectar considerablemente a kilómetros de distancia. Un vertido, una captación de agua, la construcción de una presa o la eliminación de la vegetación pueden modificar las condiciones de otros tramos. Además, los individuos necesitan poder desplazarse.
Por este motivo, conservar únicamente pequeñas zonas aisladas donde todavía se detecta el desmán puede no ser suficiente. Es necesario trabajar a escala de cuenca hidrográfica y corredor fluvial, teniendo en cuenta tanto las poblaciones actuales como los lugares potencialmente aptos para su expansión o recolonización.
Desmán ibérico y educación ambiental: una especie pequeña para explicar un ecosistema completo
Su peculiar aspecto y su estrecha relación con los ríos hacen que el desmán resulte especialmente útil para la divulgación ambiental.
Explicar las necesidades del desmán permite introducir conceptos como:
- Calidad ecológica del agua.
- Macroinvertebrados y cadenas alimentarias.
- Caudales ecológicos.
- Vegetación de ribera.
- Fragmentación de hábitats.
- Especies invasoras.
- Sequías y cambio climático.
- Restauración de ríos.
Por eso diferentes proyectos de conservación y actividades de educación ambiental lo han utilizado como especie emblemática o bandera.
La idea resulta sencilla: si queremos conservar al desmán, necesitamos conservar también el río que hace posible su existencia.
¿Qué podemos hacer para ayudar a conservar el desmán ibérico?
La mayor parte de las medidas de conservación requiere actuaciones de administraciones, gestores de cuencas, científicos y propietarios del territorio.
Sin embargo, también existen acciones individuales importantes:
- No alterar cauces ni riberas.
- No arrojar residuos ni contaminantes al agua.
- Evitar molestias innecesarias a la fauna.
- No liberar especies exóticas en ríos y arroyos.
- Respetar las restricciones existentes en espacios protegidos.
- Participar en actividades de educación ambiental y restauración fluvial organizadas por entidades especializadas.
- Comunicar observaciones de especies amenazadas a los organismos correspondientes sin divulgar públicamente localizaciones sensibles.
También es importante recordar que intentar capturar o manipular un desmán no es una forma adecuada de ayudarlo. Se trata de una especie estrictamente protegida y los trabajos de seguimiento deben realizarse mediante las autorizaciones y metodologías correspondientes.
Preguntas frecuentes sobre el desmán ibérico
¿El desmán ibérico es un roedor?
No. Aunque por su tamaño pueda recordar a determinados roedores o musarañas, pertenece a la familia Talpidae, en la que se encuentran los topos.
¿El desmán vive siempre dentro del agua?
Es un mamífero semiacuático. Busca gran parte de su alimento dentro del río y está extraordinariamente adaptado a nadar, pero también utiliza refugios en las márgenes y otros espacios fuera del agua.
¿Dónde vive el desmán ibérico?
Su distribución natural se limita a la península ibérica y los Pirineos franceses, principalmente en sistemas fluviales de la mitad norte, aunque actualmente sus poblaciones están fuertemente fragmentadas.
¿Qué come?
Se alimenta fundamentalmente de macroinvertebrados acuáticos asociados a aguas corrientes, especialmente larvas de insectos como tricópteros, plecópteros y efemerópteros.
¿Por qué necesita aguas limpias?
La calidad del agua afecta tanto directamente a su hábitat como a los macroinvertebrados de los que se alimenta. Además, necesita cursos bien oxigenados y con condiciones hidrológicas adecuadas.
¿Es el desmán un bioindicador?
Puede utilizarse como una especie representativa de ecosistemas fluviales bien conservados, pero su presencia o ausencia no sustituye a las mediciones físico-químicas ni a los índices biológicos oficiales de calidad del agua. Un tramo puede ser adecuado actualmente y carecer de desmanes debido a fragmentación o extinciones locales históricas.
¿Está en peligro de extinción?
Sí. Desde 2025 todas las poblaciones españolas están incluidas como «En peligro de extinción» en el Catálogo Español de Especies Amenazadas. Además, el desmán ibérico está declarado «En situación crítica» en España.
Fuentes: BOE: Orden TED/452/2025, que cataloga todas las poblaciones de desmán ibérico como En peligro de extinción y declara la especie En situación crítica; Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO): Estrategia para la conservación del desmán ibérico en España; MITECO: Atlas y Libro Rojo de los Mamíferos Terrestres de España, ficha de Galemys pyrenaicus; y Catálogo Español de Especies Amenazadas: situación vigente del desmán ibérico.