Home » Noticias » Los episodios de calor extremo en las ciudades europeas se multiplicarán por 10 a finales de siglo
episodios de calor extremo en las ciudades portada

“Los episodios de calor extremo en las ciudades europeas se multiplicarán por 10 a finales de siglo” ha sido una de las advertencias del profesor Koen De Ridder del Instituto Flamenco de Investigación Tecnológica (VITO) de Bélgica, en su conferencia dentro del ciclo “Hagamos frente al cambio climático impulsado por BBVA y la Fundación Catalunya Europa.

El experto en clima urbano y calidad del aire, Koen De Ridder, ha desarrollado en el Instituto VITO el modelo UrbClim, uno de los pocos que ofrecen información en detalle en el ámbito local sobre indicadores como clima, temperatura, contaminación, cambios meteorológicos extremos o las llamadas islas de calor en las ciudades (Urban Heat Island, UHI), que conllevan temperaturas hasta 10ºC más altas que su entorno rural, con efectos directos sobre la salud y el bienestar de las ciudades. A diferencia de este modelo, la mayoría de los existentes sólo ofrecen datos macro en el ámbito regional o global.

Concretamente, se trata de un programa europeo que permite hacer simulaciones del clima en 100 ciudades europeas y explicar los efectos microclimáticos como la isla de calor urbana. Así, se han hecho simulaciones con un alto grado de certeza en ciudades como Barcelona, ​​París, Londres, Berlín, Atenas o Bruselas, siguiendo los escenarios del Panel Intergubernamental para el Cambio Climático (IPCC) de la ONU hasta finales del siglo XXI.

Según estos estudios, las islas de calor urbanas pueden provocar tasas de mortalidad más elevadas, mayores ingresos hospitalarios, más nacimientos prematuros, menos productividad económica y laboral, daños en las infraestructuras y un aumento del consumo energético. En Francia, por ejemplo, los estudios del Instituto VITO han cifrado en un 140% el incremento de la mortalidad durante la fuerte ola de calor de 2003 que habría causado unos 70 mil muertos en Europa como consecuencia de la extrema calor.

Koen De Ridder ha advertido que los episodios de calor extremo se multiplicarán por diez en las ciudades europeas a finales de siglo. Las islas de calor se manifiestan principalmente en las noches y en las ciudades con una densidad mayor. Por ello, las ciudades tienen de media el doble de días de calor extremo que sus entornos rurales. Actualmente, las islas de calor en las ciudades ya están originando diferencias importantes de temperatura en relación a sus entornos rurales. Por ejemplo, en París la temperatura en las islas de calor es 5 grados superior a su entorno, y en el caso de Barcelona, la diferencia es de entre 1,5 y 3 grados más alta.

conferencia Koen De Ridder episodios de calor extremo en las ciudades

Por otro lado, desde POLITICO han publicado los resultados de una revisión de más de 100 artículos científicos, entrevistas con científicos del clima y el borrador filtrado del próximo informe del Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), un estudio de 4.200 páginas que se considerará el más completo elaborado por la ciencia.

La principal conclusión de este trabajo es que una profunda brecha dividirá el norte y el sur de Europa debido al cambio climático: mientras que el norte de Europa luchará contra inundaciones e incendios, el sur será golpeado por la sequía, episodios de calor extremo en las ciudades y el declive de la agricultura; lo cual marcará una nueva era sin precedentes. Asimismo, cabe indicar que la Península Ibérica tiene altas posibilidades de ser el territorio más desertificado.

Si en 2003 la ola de calor que asoló Europa convirtió el mes de agosto en el más caluroso en al menos medio milenio (lo que se saldó con 80.000 personas fallecidas), veranos de tal calibre podrían ser inquietantemente normales. Según una investigación de la UE, si se llega al umbral de 1,5 grados de calentamiento, alrededor de una de cada cinco personas en la UE y el Reino Unido experimentará un calor similar en un año determinado, y a 3 grados, eso aumenta a más de la mitad de la población.

En Roma y otras ciudades mediterráneas, el calor será tan intenso que los sistemas arquitectónicos tradicionales que se basan en la ventilación natural dejarán de funcionar. Este calor abrasador es especialmente preocupante para la población mayor de 65 años, que en Europa aumentará unos 40 millones para 2050. Este segmento suma más riesgo de morir por insolación o golpes de calor, así como padecer enfermedades como diabetes, problemas respiratorios y cardiovasculares.

Un estudio italiano advierte que este calor asesino aumentará las emergencias psiquiátricas y los suicidios, que se duplicaron, por ejemplo, durante una ola de calor en Moscú en 2010. Las achicharrantes noches tropicales acarrean insomnio climático y, además, hay que tener en cuenta el efecto isla de calor en los enclaves urbanos que ya comentamos antes y que empeoran la situación de episodios de calor extremos. Sin cambios rápidos en el entorno construido, la UE alerta de que el calor extremo podría matar a 95.000 europeos cada año, más de 30 veces la tasa promedio actual.

Y con respecto a la agricultura, en el norte de Europa los inviernos más cálidos, el incremento de precipitaciones y las temporadas de cultivo más largas, originarán más alimentos que en la actualidad; mientras que, en el sur, la sequía provocará su pérdida. La falta de agua y el estrés hídrico será un grave problema derivado de la sequía: el 9% de la población competirá por un suministro de agua inadecuado, pero en el sur de Europa más de un tercio experimentará escasez de agua con respecto a lo que necesita.

En el Mediterráneo, en el caso más extremo, la parte de tierra que puede sufrir sequías podría llegar al 49%. Los períodos secos abarcarían más de la mitad del año y algunas partes de la Península Ibérica podrían experimentar sequías durante más de 7 meses al año. Tres cuartas partes de España se enfrentan a la desertificación y el 99% de Chipre podría ser polvo sin vida.

brecha cambio climatico en Europa

Soluciones para los episodios de calor extremo en las ciudades

Finalmente, una de las alternativas que propone De Ridder para aliviar los episodios de calor extremo en las ciudades, es crear infraestructuras y zonas verdes que ayuden a refrigerar las urbes, y evitar que se superen los umbrales de calor a partir de los cuales se pone en riesgo la salud y el bienestar de las personas.

Asimismo, dado la elevada demanda energética, los expertos recomiendan construir las nuevas edificaciones pensando en la refrigeración pasiva.

Fuentes: BBVA y Business Insider

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“Los episodios de calor extremo en las ciudades europeas se multiplicarán por 10 a finales de siglo” ha sido una de las advertencias del profesor Koen De Ridder del Instituto Flamenco de Investigación Tecnológica (VITO) de Bélgica, el cual ha desarrollado el modelo UrbClim que permite hacer simulaciones del clima en 100 ciudades europeas y explicar los efectos microclimáticos como la isla de calor urbana
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