
El invierno de 2025-2026 ha traído un fuerte episodio de contaminación tóxica del aire en la India, donde el simple hecho de respirar causa daños en la salud, como irritación de garganta y ojos, rinitis y dificultad para respirar.
En diciembre de 2025 muchas ciudades de la India empezaron a tener smog sobre sus ciudades: una neblina tóxica pálida y opaca con un Índice de Calidad del Aire “severo” de 400 o 500 (35 veces más alto que los límites internacionales de seguridad) se estancó sobre los tejados y cabezas de la población debido a las condiciones climáticas de la época. Cuando las temperaturas bajan y los vientos se calman, el aire frío se vuelve denso y pesado, manteniéndose bajo y estancado, de modo que todos los contaminantes (polvo, humo, emisiones industriales, gases de escape de vehículos) quedan atrapados cerca del suelo como una manta apretada sobre la ciudad.
“En verano, el aire cálido que asciende lleva los contaminantes hacia arriba, pero en invierno, el aire es denso y apenas se mueve”. Además, en concreto, la geografía de Nueva Delhi amplifica esta trampa: rodeada parcialmente por el Himalaya, la región forma un cuenco poco profundo, donde los contaminantes no tienen a dónde ir, por eso esta ciudad es una de las más gravemente afectadas.

Mucha gente reduce el problema de la contaminación tóxica del aire en la India a una sola causa: la quema de residuos agrícolas en estados vecinos, pero la evaluación del PNUMA pinta un panorama más amplio y complejo. “No hay un único culpable. Polvo de construcción, ladrilleras, industrias, emisiones vehiculares, gases de escape diésel, quema de cultivos, cada uno contribuye. Lo que cambia en invierno es que el mecanismo de dispersión colapsa y todo se acumula”.
Diferentes contaminantes se superponen, interactúan y se depositan en los pulmones de las personas que viven en la India. El resultado es un aumento anual en asma, bronquitis, tensión cardiovascular e infecciones respiratorias.
“Esto ya no es solo un problema ambiental. Al respirar, nos estamos llevando a nosotros mismos hacia la muerte”, dice el responsable del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) en la India.
Asimismo, la escasa visibilidad ha interrumpido severamente el transporte: más de 40 vuelos fueron cancelados y varias docenas retrasados, mientras que más de 50 trenes que llegaban y salían de Nueva Delhi sufrieron retrasos de varias horas.
Por ello, las autoridades activaron la fase IV del Plan de Respuesta Gradual contra la Contaminación (GRAP). Este protocolo prohíbe todas las actividades de construcción y demolición en la capital y su región metropolitana, restringe el uso de generadores diésel, limita la entrada de vehículos altamente contaminantes y fomenta el teletrabajo. Además, se han desplegado rociadores de agua para controlar la neblina.
Y para evitar estos episodios de contaminación tóxica del aire en la India, el Programa Nacional de Aire Limpio busca reducir la contaminación por partículas. Además, han aumentado las inversiones en redes de monitoreo, herramientas de pronóstico y planes de acción de emergencia. Sin embargo, el responsable de la agencia de medioambiente allí advierte que la contaminación del aire debe ser enfrentada por todos los actores: gobiernos, industrias, hogares, turistas, sociedad civil y otros organismos.
Fuentes: Naciones Unidas y El Mundo